De a poco la realidad se diluye en una vaga e incierta ensoñación.
Se fusionan lo concreto y lo intangible, se pierde noción del espacio y de lo material, los pensamientos ganan.
Los ojos se cierran porfiados, sellan con furia el pacto de no abrirse jamas, impermeables hasta siempre.
Me miro.
miércoles, 16 de junio de 2010
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Mirándose detrás de lo abstracto transformándose en un concreto espejismo (intangible) que nunca, pero nunca, se detiene en desarmar sus manos para hacerlas árbol.
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