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El mundo será de los Cronopios, o no será

miércoles, 8 de septiembre de 2010


¿Qué opinás de la Cuestión Gay?
Odio la palabra gay. En mi época, los homosexuales masculinos jamás se hubiesen identificado, por ejemplo, con las lesbianas. Aunque había algunas lesbianas que podían llegar a sentarse en alguna mesa de homosexuales. Los homosexuales de esa época se llamaban “better”. Mejores. Y eran mejores que los de ahora.
¿Estaban más integrados?
No sé si estaban integrados o segregados pero no se autosegregaban y nadie usaba la homosexualidad para venderles nada.
¿Crees que existe un márketing gay entonces?
Yo me acuerdo cuando se lanzó el tema. Fue muy reciente, en 1978. Fue tapa de la revista Times y decía: Think straight, be gay. Es decir, “Piense recto, correctamente, sea puto”. Pero era adjudicado solamente a los hombres. Ahí me preocupó mucho a mí eso, la idea de que le dieran un nombre inglés. Yo tenía un amigo que era del Frente de Liberación Homosexual que fue un movimiento satélite de las organizaciones revolucionarias de las décadas del ´70. Fue muy famoso después, era el poeta Néstor Perlongher. Él decía: “Es tremendo, ahora cualquier puto se hace gay”. Para él era una cosa ofensiva porque era una palabra imperialista. A tal punto me preocupó el asunto que me ocupé de investigar la etimología de la palabra. Escribí un artículo “¿De dónde vienen tantos gueis?” (NdelR: el ensayo se encuentra incluído en la reciente antología de ensayos y artículos de Fogwill: Los libros de la guerra). Realmente me molestó la palabra. Y ahora es peor. Suponte que se instituyera el “Premio Gay”, vas a ver que los que van a ir son gays, osos peludos, sadomasoquistas, lesbianas… lesbianas de las siete u ocho tribus de lesbianas que andan por ahí: lesbianas darkie, lesbianas machorras, lesbianas vampiresas. No me gusta para nada todo eso. Porque junto a eso vienen un montón de cosas. Es decir, la reivindicación gay a mí me parece bárbara. Incluso había un grupo del que también conocía al jefe que se llamaban los GAG: Grupo de Acción Gay y que supuestamente era un grupo represivo a los represores. Me parece bien la autodefensa de los diferentes sexuales. Entre paréntesis, si tuvieras un buen sistema de micrófonos podrías comprobar que 9 de cada 10 personas son “diferentes sexuales”.

Volviendo al tema de los derechos…
Creo que las personas con identidad sexual diferenciada (no me importa que sean varones o mujeres y no me importa cuál sea su objeto sexual) tienen que tener todos los derechos del mundo. Pero si estamos luchando por la liberación de ellos, no los encanemos en la institución más mierda que produjo la sociedad contemporánea que es el matrimonio. La más represora. Fundada en la ley de Moisés. Que por supuesto no era una ley monógama.
¿Cómo es eso?
En el Antiguo Testamento, lees La Ley de Moisés y ves que en ningún momento dice que tenés que tener una sola pareja. Eso se instituyó cuando los judíos se empezaron a mimetizar con los romanos. Es un invento la monogamia. Es más, la Ley de Moisés obliga a ser bígamo cuando se muere tu hermano. Un varón que tiene un hermano que muere tiene que darle su nombre, su casa y hacerle hijos a la mujer de su hermano. Onán no fue castigado por Dios por masturbarse. Fue castigado porque se le murió el hermano, se llevó a la viuda a su casa, la mina lo calentaba pero el odiaba a la familia de la mina. Entonces se la garchaba pero no le eyaculaba adentro. Daba, como dice la Biblia: “las semillas a la tierra.” Es decir, acababa en el piso. ¿Y cómo lo castigó Dios? Lo mató. No lo mandó al infierno. Le mandó un rayo y lo mató. Entonces, la Ley de Moisés te obligaba a la poligamia. Te obligaba a darle tu nombre a todos los hijos que tuvieran las mucamas y esclavas de tu casa. Eso es poligamia.
Algo un poco más democrático que el matrimonio actual ¿no?
La institución actual es una mierda. Matrimonio Gay, ok, ahora decime ¿Aceptan también la trigamia gay? ¿Van a defender la trigamia? ¿Va a ser acaso una conquista ulterior? Los putos careta van a querer seguir teniendo un esclavo domiciliario.
¿A qué te referís?
A que van a querer ser un matrimonio como mi papá y mi mamá. Porque el caretismo cunde. Y en general, son más careta los homosexuales que los straight.
¿Por qué?
Porque el gay tiene esa puta costumbre de cuidar las formas. Viste que son más limpios, más ordenados…
¿Eso no tiene que ver con una imagen creada por el márketing gay?
No, no, eso tiene que ver con una estúpida identificación femenina. Un homosexual racional no tiene por qué identificarse con una mujer. Un homosexual es homosexual porque le gusta el pene. Le gusta que se lo pongan o le gusta chuparlo tocarlo o admirarlo. A la mujer no sé qué le gusta. Qué sé yo, le debe gustar nada más que joder a las otras. Y molestar a los varones.
Volviendo a la pregunta original, en ese artículo citaste al Cardenal Bergoglio ¿No te parece que es una provocación?
Yo coincido con el Cardenal Bergoglio, por supuesto. Creo que es una medida progresista no permitir que la gente se autoinmole en una institución siniestra como es el matrimonio.

¿Cómo te definirías políticamente?
No sé. No soy nada. No creo ni en el progresista ni en el reaccionario. A veces coincido con los sectores más reaccionarios, otras veces hasta llego a coincidir con los progresistas, aunque estéticamente no me gustan.
Además estás en contra del divorcio…
¡Pero por supuesto! ¿Para qué el divorcio? Estoy en contra del matrimonio. Si yo estoy en contra del matrimonio tengo que estar en contra del divorcio que para lo único que sirve es para casarse otra vez. ¿Para qué más sirve?
Podés divorciarte para quedarte solo…
Si alguien se divorcia, una pareja, de hombres, mujeres, lo que sea, es porque van a emprender otra pareja. Si no ¿Qué carajo les importa? Divorciarse por ejemplo, es desheredar al otro. ¿Para qué lo voy a desheredar si no me interesa?
En un artículo de 1984 (“El modelo liberal de opresión sexual”) escribiste: “… la pornografía es una institución comercial, que como las industrias del alcohol, del tabaco, propende a la creación de ámbitos de satisfacción sustitutiva que generan dependencia de su clientela. Cuando el Estado (…) acepta su existencia y promete la tolerancia respecto de esta industria cazabobos, define su proyecto cultural con tanta precisión como cuando amenaza con trencitos de exposiciones y conciertos de música complaciente…”. Teniendo en cuenta esto, ¿Considerás que la liberalización del consumo de drogas del que se estuvo hablando últimamente va por este mismo camino?
Yo estaba en contra de liberalización de la pornografía cuando se confundió un destape ideológico y político con un auge de la pornografía. Yo gané el primer premio de un concurso organizado por la primer revista pornográfica con intenciones comerciales serias de la Argentina. Se llamaba Don y el dueño era un fiolo de carrera. La pornografía venía de la mano de la explotación, de la prostitución. Estoy en contra de la pornografía y del juego. Yo pienso que la presencia de droga debe ser penalizada. No me importa si te drogás o no. Si tenés droga sos parte del sistema de comercialización de la droga que está costando 15 mil vidas humanas.
¿Lo decís a raíz de tu experiencia como ex adicto a la cocaína?
Sí, claro. De no tener esa experiencia personal y si fuera progresista diría: “No, ¡Que lo liberen mientras se tome su medio gramito por día de cocaína!”. Pero claro, medio gramo de cocaína por día significa que tenés que ver tres veces por semana al dealer. Estás participando de un acto de comercio ilegal.
¿No hay diferencia entre marihuana y cocaína?
Mhhhhh… yo conozco mucha gente que se cagó la vida por la marihuana, mucha que se cagó la vida por la cocaína. Creo que en nuestro medio puede haber diferencias. En las clases populares es tan cruel una como la otra. Cualquier cosa, el pegamento por ejemplo, es una idiotez. Además no produce nada. El pegamento es tan dañino como la marihuana, la cocaína y esas pastillas de mierda que nadie sabe quién sintetizó y se las comen de a baldazos ¿no?
Los años 80’ de merca, los años 90’ de pizza con champagne, estos años ¿De qué son?
Ahhh, ¿Qué pizza con champagne? Pizza con champagne fue un Estado que protegió, como este mismo, el tráfico de drogas. Este Fernández (NdelR: se refiere al ministro Aníbal Fernández), que habla de la liberación de las drogas es parte de un Estado que tuvo a la Argentina un año entero sin radares, poniendo en peligro la vida de todos los pasajeros de aerolíneas.
¿Qué opinás de la narrativa argentina contemporánea que suele defender una postura poco politizada para su literatura?
Ya existieron esos escritores eran: Guebel, Bizzio, Pauls, Caparrós. Esto en el año ´82. Y de los actuales quizás también hay alguno de los que puedo hablar bien, creo que no. A ver (agarra una suplemento cultural que tiene en tapa a varios de los escritores argentinos contemporáneos) Cucurto. De Cucurto hablo bien. De los demás no. Pero Cucurto es un tipo que me interesa. Está entre varias aguas, viste que es rara la posición de Cucurto.
¿No rescatás nada de la nueva movida?
¿Qué es nueva movida? Eso de nueva movida es márketing.
Hace poco hablaste de Pablo Ramos…
Me parece un tipo interesantísimo. Creo que es un escritor hipersalvaje y que tendría que darse cuenta que se puede convertir en un escritor de primera línea si acepta ciertas reglas del juego y si aprende a controlar y analizar sus textos. Leí un solo texto de él: La ley de la ferocidad. Me parece una obra maestra ese libro. Lo que pasa es que yo lo puedo leer pero no lo puedo ir regalando porque sé que el lector se va a entusiasmar mucho en un momento y de golpe se le va a derrumbar. Yo sé, esos ciclos de derrumbe y éxtasis que hay tienen que ver con los ciclos del alcohol, con los ciclos de la droga, y con los ciclos del laburo espantoso de escribir. Vos tenés una etapa buena: cazás guita y escribís como loco, estás tranquilo. Empieza a apretar, te empieza sonar el teléfono que quieren cobrar y ya escribís cada vez peor.
¿Qué pasa con tus libros que no se consiguen en la Argentina?
* * *
Chiche Gelblung me acusó de antisemita y me quiere hacer juicio.
¿Por qué? ¿Qué dijiste?
Quería meterme preso por algo que le dije en la radio. Yo no niego el Holocausto. Niego la palabra Holocausto, obviamente.
¿Por qué?
¿Cómo le vas a atribuir un motivo religioso a eso? ¿Vos crees que los mataron por motivos religiosos a los judíos? Eran motivos ideológicos mucho más complejos que la religión. Además lo que fue la Solución Final, ahí si yo niego que hayan sido 6 millones, me consta que no pueden ser 6 millones de judíos, no alcanza Europa para 6 millones de judíos. 6 millones era el número de kilómetros cuadrados que reclamaba la Haganá para el Estado de Israel, eso diez años antes de que fuera el supuesto Holocausto. Habrán sido un millón. Si hubieran sido 300 personas era lo mismo. Si hubieran sido 30 también. Niego la cifra pero no voy a discutir la cifra porque no voy a ir a Europa de vuelta para demostrar que en Auschwitz no cabía tanta gente.
No sólo en Auschwitz se mató gente.
Sí, pero fue el más grande. Si en Auschwitz se pudo haber matado 60 mil aceptemos que el terror nazi pudo haber matado otros 600 mil. Pero además le dejó la mano libre a los rusos, a los lituanos, a los polacos, a los rumanos, a los búlgaros, para quienes todo judío de su Estado era un alemán en potencia, era un enemigo. Porque eran los aliados de Alemania, los judíos, hasta bien avanzado el nazismo.
[...]
( Apenas un mojón de labios de una terrible entrevista a Fogwill )

viernes, 23 de julio de 2010




[...] Nunca se sabe quién está del otro lado. Porque del otro lado, hay muchos. Esa es la parte nihilista del humor: no saber nunca si tiene sentido.

¿No hay certezas?

La certeza que tenemos es la de saber a quién atacar

¿Cuál es el blanco?

El poder. El poder de la palabra, de las instituciones, de la educación, en el sentido de cómo nos condicionan para vivir con consignas falsas. Es nuestra forma de decir: "Conmigo, para eso, no vas a contar"

¿De descontrolar el control?

Exacto. Esa figura me gusta. Es la figura del tipo que se está escabullendo de eso que sabe que es mentira. Bueno, la idea es que no lo puedan agarrar y que ese tipo resista, desde la burla. Me parece que la burla es un arma poderosa. [...]




Entrevista a Diego Capusotto, RS julio 2010

lunes, 28 de junio de 2010


Los atacantes del amor
enmascarados por el mundo
asaltan en la calle
Cuidado, son terribles
aman como porfiados
quieren de pura voluntad
o la memoria les funciona
de modo tal que les importa nada
el odio, el gran castigo
y besan contra todo
contra todos tambien confiando
que alguna vez alguien, alguno
empuñe su ternura
empiece a fusilar
[ GeLmaN ]

miércoles, 16 de junio de 2010

De a poco la realidad se diluye en una vaga e incierta ensoñación.
Se fusionan lo concreto y lo intangible, se pierde noción del espacio y de lo material, los pensamientos ganan.
Los ojos se cierran porfiados, sellan con furia el pacto de no abrirse jamas, impermeables hasta siempre.
Me miro.

viernes, 11 de junio de 2010


[...]Sabía que la victoria final de la revolución está amasada con los fracasos anteriores [...]

sábado, 29 de mayo de 2010

Civilizados y bárbaros, Sandra Russo


[...]Las palabras pueden ser reemplazadas, pero el enfoque es el mismo. La cultura o la ignorancia, lo blanco o lo negro, lo europeo o lo latinoamericano, los seres pensantes y la masa, el Colón o la 9 de Julio, lo exquisito y lo popular. Sólo algunas veces en la historia el sentido común argentino fue perforado por la inversión de los términos.[...]

[...]Y también pasa que el orgullo argentino se empieza a despertar en otra parte. Allí a lo lejos, donde el emisor oficial de la argentinidad ubica a la barbarie. Todo cambia cuando el bárbaro advierte que no es bárbaro, sino que así lo ha llamado su conquistador. Y en el fondo de todo, siempre está el lenguaje. Los bárbaros que rodeaban a los griegos, los que siglos después rodearon al imperio romano o los que mucho más tarde rodearon la Bastilla, hablaban mal. El origen de ese mito fundante de Occidente, porque hasta ahí se remonta esta trama, es sencillo: los primeros bárbaros no “hablaban mal” sino otro idioma. El mito se origina en la ignorancia de los griegos: no sabían en qué idioma hablaban esos otros.
En la Argentina también hablamos distinto idioma, con la fuerza que tiene esa expresión, los que vibramos y sentimos el goce de mezclarnos, de rozarnos, de abrazarnos, de llorar en el hombro de otro, de agitar banderas, de gritar hasta quedarnos doloridos, de sostenernos horas en nuestros pies, de sonreírnos con desconocidos, de aceptar un mate al paso, de vivir esa experiencia alucinógena de ser millones y estar felices.
La reacción se defiende viendo otra cosa. No puede ver más que la masa o la chusma. No tiene otra cosa en la cabeza, ni en el alma ni en la mirada. No hay, en ese emisor histórico que resurge cada tanto, ninguna posibilidad de multitudes felices. Es más. Ese emisor cumple la función de mantener sojuzgadas a las multitudes para que nunca dejen de sentirse bárbaras.
Los verdaderos cambios, lo que no son cosméticos, sino rasguños en la costra del statu quo, suponen una revolución simbólica. Porque siempre el sujeto del cambio es el bárbaro que se libera de la mirada del griego o del romano y empieza a nombrarse a sí mismo de otra manera.
[ Sandra Russo ]

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-146570-2010-05-29.html

miércoles, 26 de mayo de 2010

LAdRan SaNCho,
señAl qUE cABaLgAmOS

jueves, 25 de marzo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

domingo, 24 de enero de 2010

sábado, 23 de enero de 2010

Una de piratas

Cuando ve algo verde, el pirata se hace chiquito, muy chiquito.
Las damas se enternecen cuando lo ven paseando por los tablones enmohecidos del muelle. Los tripulantes del barco se le ríen al pobre pirata, cuando en medio de un saqueo lo ven huir de cualquier cosa verde. Ni una lima podía permanecer frente a la vista del temible pirata, ni una ensalada de lechugas, hasta el loro había sido desplumado de cualquier vestigio verde.
Lo cierto es que, dentro del barco, desde el rango más alto, hasta el grumete sin nombre, todos lo querían. Y resulta comprensible: siempre se quiere al artífice de las carcajadas en esos viajes interminables, aburridísimos, porque ni siquiera se cruzaban muy a menudo con otros barcos como para hundirlos de buena onda, saquearlos, o retarlos al Pictionary, pues los piratas tienen la particularidad de ser pésimos en cualquier actividad artística como garabatear en un papel (que tampoco tenían).
Otra particularidad de estos hombres bravos, conocedores de los Seis Mares (tampoco sabían contar) es la debilidad por el alcohol. En todas las fiestas de San Patricio, los tripulantes tomaban el timón del barco, y contra toda réplica del pirata menguante, anclaban en el muelle de Irlanda para entregarse a sus atributos más básicos.
El pirata pasaba las vergüenzas de su vida cuando quería conquistar alguna dama ataviada en tonos verdoláceos, y gradualmente sentía que tenía que saltar más alto para acariciarle el pelo. Y como ya no quería ser la anécdota célebre que se repetiría una y mil veces en el barco durante todo el viaje, esta vuelta decidió ponerse un parche doble en los ojos.
Los tripulantes -que eran bastante turros- le buscaron una señorita al cegado pirata, para que entretenga sus afanes durante la velada. Éste, sintiéndose muy seguro de sí mismo, desplegó todos sus encantos ante la mujercita, se sentía todo un latin lover, cada vez más grande, se imaginaba hechizando a una sirena con su melodioso estertor de pirata borracho. Hacía gestos de complicidad a rincones vacíos, donde nuestro amigo suponía que estarían los tripulantes, fascinados por el poder de seducción del valiente pirata. Pero estos san putas estaban matándose de risa desde una mesa, viendo como el inocentón pirata seducía al travesti del barrio.
Vaya desencanto amoroso se llevó el pobre cuando se levantó el parche para contemplar la delicada belleza de la dama…errante, o mejor dicho del barra brava errante, de punta en verde, el pirata se encogió y se encogió, le habían roto el corazón, lo habían herido en su orgullo. Y se achicó y ya no tanto por los matices verdes.

martes, 19 de enero de 2010

Podría ser un diario de guerra

La lluvia y la sangre convierten al campo de batalla en un pantano. El calor es sofocante y la humedad del aire acelera la descomposición de los cuerpos frescos, tendidos. Los vivos por azar, corren y se arrastran por el lodo, esquivando la balacera, saltando a los caídos, ocultos en la cortina de lluvia y humo; un escondite tanto propicio (protege de las miras enemigas) como peligroso (no resguarda de las municiones amigas) y hace del terreno de combate un área de continuos y fugaces estertores de bala y bomba, y de luz fulminante e intermitente.
Tras cualquier fulgor puede sorprender la oscuridad de la muerte. Los gritos de guerra de los soldados a veces se extienden en una letal agonía, a veces quedan ahogados bajo el torrente de balas.
Gritan para dirigir a los compañeros, para reagrupar; gritan para escuchar otro grito amigo, para tener respuesta y saber que no están solos. Gritan porque el silencio de voces da miedo, para sonar más fuerte que las balas. Y para sonar más fuerte los vivos acá, donde impera la muerte.

viernes, 15 de enero de 2010

Naipes


Dicen que existe, en la misteriosa baraja de lo posible, una carta semioculta que espera a lo largo de mil viajes fugaces de bultitos biológicos por el mundo, a un ser digno de descubrirla. Una carta que al momento de girarla, se escapa entre los dedos, se vuela y arrastra al incauto, que desde entonces jamás podrá dejar de desearla, ni de ansiar descubrirla. Así se embarcará en un viaje huracanado, atravesando vientos y vagando mundos. Porque sin ese naipe, su juego está incompleto y vacío.
No muchos tienen el valor que hace falta para seleccionar la carta. Hay quienes ni siquiera se percatan de su existencia y se amoldan al juego establecido por otros jugadores. Ellos ignoran totalmente la posibilidad de algún desvío transgresor, que haga obsoletas a las Reglas de Juego Milenarias que, según dicen, están cinceladas hasta una profundidad desconocida en la piedra más dura, desde que el mundo es mundo. Hay quienes juegan con los naipes que reparte el adversario, sin cuestionarlo y sin sorpresa. Porque así es la cosa. Hay quienes conocen de la existencia de la carta mágica, pero el temor al misterio que oculta es suficiente como para optar por una estructura de juego conocida y mediocre. También hay quienes, al momento de elegir, acercan la mano firme hacia el naipe encantado. Tal vez sin saber. Tal vez el naipe lo elige a uno. Eso no se sabe, pero es ahí cuando el juego comienza a disputarse parejo, entre una fuerza poderosa que se vale de la inercia de su ejército de jugadores grises y sus naipes conocidos, tristes, y otra fuerza de Viajeros Poetas, que eligen navegar a contraviento para descubrir la magia que la carta esconde, y así completar un juego que nunca cierra. Ni nunca va a cerrar, porque la verdad es que la carta mágica en realidad no se atrapa, sirve para que los Viajeros Poetas rieguen al mundo de aires nuevos, de esos que golpean y despiertan, mientras la buscan por ahí.